¿Sabes por ejemplo quienes son tus padres y hermanos? No lo sabes, solamente lo crees; porque así te lo dijeron desde la infancia.

Cuando fuiste a la escuela por primera vez el maestro te señaló una letra: es la letra “a”; ésta la letra”o”, y tú creíste que era verdad lo que él te decía.

Vuelves a casa con gran apetito y te ponen sopa caliente. ¿Sabes si está envenenada? No lo sabes. Tan sólo crees que la cocinera no es una criminal para envenenar los platos que prepare…

Al estudiar la historia crees todo desde la primera linea hasta la última porque no has podido presenciar los acontecimientos. Y también la mayor parte de la geografía tan solo la crees.  Ved ahí, ¡cuántas cosas hemos de creer  hasta en la vida diaria.

 

El Joven Observador, pág. 1 73 Tihàmer Toth,

Sociedad de Educación “Atenas”, S.A.

4a edición

 

 

 

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