ENGAÑOS DEL DIABLO

En el África oriental hay un animal sagacísimo: la “flor del diablo”; su nombre es “flor”, pero es una langosta. Se cuelga del árbol la muy pérfida. De lejos se puede ver sus alas extendidas, de color blanco y púrpura. Todos creen que se trata de una vistosa flor, que despide suave fragancia; porque sus terribles músculos, provistos de una especie de sierra, tienen un color verde pálido, como el follaje de su derredor. ¡Hay del insecto ingenuo, de la pobre mariposa que se coloque sobre esta “flor tan delicada y hermosa”! Al minuto siguiente quedarán cortados por los dientes agudos de la sierra.

 

El Joven Observador, pág. 97 Tihàmer Toth,

Sociedad de Educación “Atenas”,

S.A. 4a edición

 

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