BONDAD DE DIOS

Según un historiador antiguo, Cartage­na, en tiempos de Vespasiano, el senado romano se reunió en consejo para deter­minar cómo se habría de llamar el principal y el mayor de sus muchos dioses.

Uno propuso la denominación de “Dios de la Riqueza”; Según la opinión de otro se le debía dar el nombre de”Dios de la Sabiduría”; Un tercero abogaba par el nombre de “Dios del Poder”.

Por fin se levantó un senador y dijo: según mi parecer tendríamos que llamarle “Dios de la Bondad”. Porque si le llamamos “Dios de la riqueza” ¿Qué será de los pobres?. Si le llamamos “Dios de la Sabiduría”, ¿Quién se cuidará de los sencillos? Si le denominamos “Dios del poder. ¿Quién pensará en los humildes? Por lo tanto si queremos que este Dios sea el Dios de todos, no puede llevar otro nombre que el de “Dios de la Bondad”.

He ahí como ese noble pagano ya presintió que el concepto más hermoso del Creador y Augusto Señor del Universo, tendría que ser expresado dando a Dios el dulce nombre de Padre bondadoso.

El Joven y Cristo, pag.123 Tihàmer Toth,,  Editorial latino Americana.

 

 

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