GOTAS DE ESPERANZA

 Disputaban dos niños en la escuela diciéndose el uno al otro: «Tú tienes una pluma que no escribe.» «Y tú un lápiz que no dibuja.» «Tú tienes un trompo que no baila.» «Y tú un aro que no rueda.» Y así siguieron hasta que, interviniendo el maestro, les dijo: «Pues ninguno de los dos tiene nada; porque, cuando las cosas no sirven para nada, no sirven para sus fines, son como si no existieran.»

Si comemos y crecemos, jugamos y estudiamos, pero no cumplimos con nuestro deber, no realizamos el fin del hombre, el fin supremo, no seremos hombres.

 

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *