GOTAS DE ESPERANZA

Cierto cardenal de Francia tenía un diamante de inestimable valor. Ni en brillo, ni en fondo, ni en grandeza había otro que pudiera parecérsele. Estaba valorado en muchos millones, y el cardenal lo tenía en alta estima.

Un día lo dio aguardar a un criado suyo de mucha confianza. El criado recibió con gran temor el encargo. Lo guardó en cajas, en cofres, en lugares secretos, mas en ninguna parte le parecía que estaba seguro. Al fin determinó tenerlo siempre consigo. Lo encerró en una bolsa y lo guardó junto a su corazón. No dormía ni sosegaba. De día y de noche, a todas horas metía la mano para ver si le faltaba.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *