UN MINUTO CON LA VIRGEN

¡Bendíceme Madre! y ruega por mi sin cesar.

Aleja de mí, hoy  y siempre, el pecado.

Si tropiezo, tiende tu mano hacia mi.

Si cien veces caigo, cien veces levántame.

Si yo te olvido, tu no te olvides de mí.

¡Si me dejas Madre! ¿Qué será de mí?

En los peligros del mundo, asísteme.

Quiero vivir y morir bajo tu manto.

Quiero que mi vida te haga sonreír.

Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.

Y al fin, sal a recibirme y llévame junto a ti.

Tu bendición, me acompañe hoy y siempre. Amen.

(Reza un Ave María)

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *