RESPOSABILIDAD

José Carducci era profesor universi­tario en Bolonia. Fue a Florencia para cier­tas celebraciones. Una tarde se despidió del ministro de instrucción pública: «No, dijo el ministro, quédese todavía mañana».

«Excelencia, no puedo, mañana tengo clase en la Universidad y los chicos me esperan. »

«Le dispenso yo» .

«Ud. puede dispensarme, pero yo no me dispense. »

El profesor Carducci tenía verdadera­mente un alto sentido tanto de la clase como de los alumnos. Era de la raza de aquellos que dicen: «Pare enseñar el latín a John, no baste conocer el latín, sine que es necesario conocer y amar a John.»

 

Juan Pablo I, Angelus, 1 7-lX-1978

 

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *