DÉJATE MODELAR POR DIOS NO TE RESISTAS…

Desde hace algunos años comprendí que somos un pedazo de mármol que, al paso de los años, tiene por misión constituirse en una obra de arte, es decir, imagen y semejanza de Dios; somos privilegiados al tener a un artista y escultor como el que tenemos, DIOS. Él nos va moldeando, nos va acompañando en cada uno de nuestros procesos, y lo más importante: no descansa, no se da sus tiempos libres en donde nos deje a nuestra propia suerte; en ocasiones parecerá difícil, cansado, no quisiéramos que los procesos fueran tan largos, y en ocasiones, tan dolorosos; pero son necesarios para crecer y madurar hasta llegar a la plenitud del proyecto querido por Dios.

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